Toda innovación tecnológica se produce dentro de un contexto social específico que la configura y la condiciona; por lo cual existen diferentes maneras de concebirlas.
Algunos depositan en ellas un gran optimismo y confianza, ven en ellas la posibilidad de mejorar la calidad de vida. Julio Cabero plantea algunos mitos científicos-tecnológicos.
- Favorecer un modelo democrático de educación que facilita el acceso a todas las personas: En este aspecto la información puede estar disponible de manera ilimitada, pero la realidad es que no todas las personas tienen acceso a ellas. Esto estaría generando una discriminación que ya sea por recursos económicos, o lugar donde vivan no puedan tener acceso a estas nuevas herramientas. ESTAMOS FRENTE A UNA BRECHA DIGITAL.
- Mito de la neutralidad de las TIC los efectos pueden ser positivos o negativos, perjudiciales o beneficiosos, esto va a depender del uso que le den las personas. Las tecnologías no son asépticas, transmiten los valores de la cultura que las han desarrollado, por esto debemos estar atentos a las barreras espaciales y a la dependencia tecnológica.
Mito de la sustitución del profesor cuando surge una nueva tecnología surge la pregunta de si los profesores pueden ser reemplazados, según Cabero la respuesta es No, aunque si van a tener que cambiar las estrategias de enseñanza.
- Los mitos de las “ampliaciones”: “a más personas” y “más acceso” si bien las tecnologías están cada vez mas al alcance de las personas, esto no significa que sea un equivalente a calidad educativa,; no solo se debe tener acceso a ellas, si no también se debe saber que hacer con la información. No solo se puede hablar de una brecha digital económica, sino también de una brecha generacional. (Cabero, 2004).
- Las tecnologías como la panacea que resolverá todos los problemas educativos:
Las tecnologías, independientemente de lo potente que sean, son solamente instrumentos curriculares y, por tanto, su sentido, vida y efecto pedagógico vendrá de las relaciones que sepamos establecer con el resto de componentes del currículo, independientemente del nivel y acción formativa a la que nos refiramos. Este mito también se extiende al mundo laboral y profesional, al pensar que el simple hecho de incorporar tecnologías garantizará el funcionamiento correcto de la empresa. (Cabero, 2003).
"

No hay comentarios.:
Publicar un comentario